martes, mayo 02, 2006

Brutalidad acorazada

Esta mañana he llamado a la autoescuela, y me han dicho que aprobé el examen teórico para el carnet de conducir. Esta tarde, supongo, iré a la autoescuela para ver cuándo hago las prácticas. Eso significa que dentro de poquito tiempo tendré autorización legal para dirigir un objeto de metal de hasta tres toneladas y media, impulsado por un motor de explosión. Durante siglos, miles de soldados soñaron con la posibilidad de ejercer una carga de caballería con un trasto de estes, y pronto yo mismo tendré la oportunidad. De hecho, podré hacerlo dentro de unos días, sólo con estampar al profesor contra la ventanilla.

Oh, sí. Que empiece la carnicería.


Manu

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