Brutalidad acorazada
Esta mañana he llamado a la autoescuela, y me han dicho que aprobé el examen teórico para el carnet de conducir. Esta tarde, supongo, iré a la autoescuela para ver cuándo hago las prácticas. Eso significa que dentro de poquito tiempo tendré autorización legal para dirigir un objeto de metal de hasta tres toneladas y media, impulsado por un motor de explosión. Durante siglos, miles de soldados soñaron con la posibilidad de ejercer una carga de caballería con un trasto de estes, y pronto yo mismo tendré la oportunidad. De hecho, podré hacerlo dentro de unos días, sólo con estampar al profesor contra la ventanilla.
Oh, sí. Que empiece la carnicería.
Manu
Oh, sí. Que empiece la carnicería.
Manu
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